miércoles, 18 de noviembre de 2009

5.Maitane y Vane

Bajando las escaleras recuerdo como cuando era una adolescente, siempre hacia esperar a mis amigas. Siempre era la impuntualidad en persona. Han cambiado tantas cosas desde que me fui a San Sebastian a vivir que todavía no me creo que haya perdido tantas personas por el camino. Ya en el portal me encuentro una sorpresa.

- Hola Mai-y despues de decir esas dos palabras me abalancho sobre ella.
-Anee como te habia echado de menos.
-Y yo a ti, Mai.

Después saludo a mis otras dos amigas, que están situadas a su lado."Libe, Eva, Ane y Mai volvían a estar juntas, esta noche promete"pienso mientras termino de saludar.

-Libevanemai de nuevo juntas, esta noche promete-dice Eva con una sonrisa en la cara.
-Claro que promete, vamos chicas ha pasarlo bien un rato-las digo mientras abro la puerta para que salgan.

Fue una de las mejores noches que recordaba, entre risas y bailes no hubo tiempo para aburrirse. Llegamos a casa de madrugada. Mis padres no nos despertaron para comer, entonces nos levantamos para las cuatro de la tarde. Yo me tenia que venir para San Sebastian así que comí y me vine. Hoy es viernes y tengo que ir a Nereya a pasar el fin de semana para el domingo recoger a mi hermano y irnos a Aston, un pueblo situado en la costa de Cantabria.
Hago el mismo trayecto de siempre y esta vez veo a la misma chica que el fin de semana pasado. Tengo que frenar antes de lo previsto porque una niña esta cruzando sin mirar.

-¡Maitane!¡Cuantas veces te he dicho que no cruces sin mirar?!-le dice la chica a la niña.
-Lo siento, ama- entonces me quedo helada, la niña ha llamado a la chica ama, lo que en castellano seria mama.
-Lo siento, le pido disculpas por haberla hecho frenar de esa manera, mil disculpas- me dice dirigiendose a mi, entonces si que me quedo clavada en el sitio, al mirar su cara, y esos ojos negros que nunca podria olvidar, recurdo porque me sonaba tanto esa chica. Esa chica es mi hermanastra, la hermana de mi hermano.

-No pasa nada.-la digo pero me quedo ganas de decirla algo mas.
-Haber Maitane, pidele disculpas a la chica.- le dice a su hija.
-Lo siento- dice la niña con voz dulce.
-No pasa nada pequeña y no les des esos disgustos a tu ama, vale? Y bueno cuidaros.Que tener dos niños a los veintidos es complicado ¿no? - les digo.
-Sí, la verdad es que si. ¿Y usted como sabe que tengo dos hijos?
-Porque la vi la semana pasado con un niño y se parecia mucho a ti.
-Sí, es mi hijo, es que tuve mellizos. ¿Pero como sabe que tnego 22 años?
-Porque, Vane, se podria decir que nos conocemos desde toda la vida.
-¿Mai?
- La misma. Espera que voy aparcar la moto y hablamos un rato, si te apetece claro.
-Sí, creo que el pasado queda atrás.

Aparco la moto enfrente del bar donde bamos a tomarnos el cafe. Vane ha cambiado mucho, y despues de explicarle los motivos por los que tome algunas decisiones que hicieron que nos separaran, las a comprendido y aceptado y aunque no comprarme mi opinio la respeta. Tener dos hijos le ha venido muy bien, ya que ha madurado, combertiendola en una persona adulta coherente, nada que ver con su madre.
Maitane, su hija, es una niña hermosa y no para quieta ni un momento. Me llama tia, aunque legalmente ni geneticamente seamos nada. Maitane, lleva su nombre por mi, como la propia Vane me a confesado. Tambien me ha dicho que el domingo que vaya ha comer a su casa, que Iker tambien se va pasar y que asi luego salimos directamente de ahi juntos. Me ha parecido una idea increible y asi lo hice.
El fin de semana a pasado rápido y sin cambios, el sábado vi a Libe y Ane. A Eva no la vi porque tenia cosas que hacer. El domingo comí en casa de Vane, con sus hijos, marido y mi hermano. Me lo pase muy bien. Después de comer cogimos mi hermano y yo y nos vinimos a Astron donde ahora mismo estoy. El martes vendrá Itxaso por la tarde así que mañana aprovechare y haré a zanjar uno de los asuntos que he venido a solucionar.

sábado, 14 de noviembre de 2009

4.Planes para el futuro

Pasamos toda la tarde hablando, de la carrera que estamos haciendo, de tiempos pasados, de historias que recordamos y que las demás no recordamos. Horas y horas pasamos juntas hablando un poco de todo. Cuando era la hora de que cada una se iría a casa a cenar decidimos que tendríamos que quedar para tener una noche de fiesta.

- Oye chicas, ¿qué os parece si esta noche nos vamos de fiesta? Bajamos a la zona como los viejos tiempo y os invito a algo porque este miércoles ha sido mi cumple. ¿Qué os parece?
- Por mi genial pero no tengo ganas de quedarme en casa de mis padres a dormir esta noche y pensaba irme después de cenar a casa con Victor. Pero bueno luego le llamo y le cuento que han cambiado los planes.
- Si quieres quédate a mi casa a dormir que mis padres no me dirán nada y si quieres Libe también haz lo mismo, quedaros las dos en mi casa.
- Vale. Por mi genial. –dice Eva.
- Por mi también, entonces a las 11 en tu casa ¿no Mai?
- Si Libe, pero no lleguéis tarde. Os quiero.
- Y nosotras –me dicen las dos a la vez.

Más tarde después de haber cenado y haber terminado de prepararme, oigo sonar mi móvil.

- ¿Sí?
- Hola tata. ¿Qué tal? –escucho la voz de mas que una amiga, una hermana.
- Bien tata ¿y tú? ¿Cuando te dan las vacaciones de Semana Santa?
- Pues la semana que viene no, la siguiente. ¿y a ti?
- Pues la misma semana que a ti. Oye esa semana me voy con mi tato Iker a Castro a pasar la semana. ¿Quieres venirte? La semana siguiente la pasare en Nereya o bueno seguiré con la casa alquilada en Castro pero bueno yendo a Nereya casi todos los días. ¿Qué me dices te apuntas Itxaso?
- No sé yo… Bueno vale voy.
- Vale, entonces nos vemos dentro de nada. ¿Oye que tal con tu novio?
- Pues bien, ya sabes con nuestras pequeñas peleas de siempre pero bien. Seguimos igual de enamorados que el primer día. ¿Y tú? ¿Algún nuevo novio a la vista?
- ¡Uff! Que va tata, ya me gustaría pero mi único novio es Guido y ese solo me babea cuando quiere comer. Además ya sabes mí mal de amores y yo siempre vamos dados de la mano.
- Pero tata algún día tendrás que dejar de quererle.
- No tata eso nunca, pero algún día podre querer a alguien más. Además ya no duele apenas simplemente es que no encuentro al indicado.
- ¿Al indicado? Si al menos buscaras pero si la última vez que salimos de fiesta juntas te entraron un par de tíos buenísimos y tu les ignoraste. Tu problema es que no dejas que ningún tío se acerque a ti.
- No es para tanto, bueno tata te tengo que ir dejando que e quedado.
- ¿Con quién?
- Con Libe y Eva. ¡Ala! Que es verdad que no te lo he contado, hoy por la mañana me encontrado con Libe y esta tarde he visto también a Eva.
- ¡Ala! ¿Enserio? ¿Y qué tal están? Jo, hace mucho que no las veo.
- Pues mira se me ocurrido una idea, pero ya te la contare más adelante. Bueno tata me piro que me acaban de tocar el timbre. Nos vemos dentro de una semana. Te quiero.
- Y yo a ti tata. Agur.

jueves, 12 de noviembre de 2009

3.Un reencuentro mas

La comida transcurre rápida y divertida. Una comida en familia, algo que echo de menos al estar tan lejos de los que me quieren. Rápidamente dan las cinco a la hora que había quedado con Libe para hablar. Me dirijo hacia las Ps lo más rápido posible ya que no quiero hacerme de esperar.

En cuento llego veo a Libe con una chica. La chica es alta, con un cuerpo espectacular, su pelo castaño oscuro cae por su espalda con ondulaciones, no llego a verle a la cara pero solo con verla por atrás se puede adivinar que es una chica realmente guapa. Libe se da cuenta de que estoy llegando y le dice algo a la chica que tiene enfrente, mis oídos no consiguen saber lo que le ha dicho, pero la chica se gira y viene lo más rápido posible hacia mí.

- Mai, cuanto te echado de menos –me dice mientras me da un gran abrazo.
- Eva, mi niña, como has cambiado –la digo mientras seguimos abrazadas. Eva, mi gran amiga Eva había cambiado tanto… si la vería por la calle no la reconociera.
- Mai, cuéntame todo, cuéntame qué tal te van las cosas y quiero que me cuentes si has tenido algún novio o si tienes o si sigues con Mario.
- Haber vale yo te cuento pero no te me alteres. Primero no estoy con Mario lo dejamos hace tres años y desde entonces no le veo, lo segundo no he tenido novios algún lio si pero novios no, soltera se está mejo, y por ultimo si tengo un novio mi querido Guido.
- ¿Guido? Eso no me lo habías contado –dice Libe extrañada.
- Guido es mi perrito es como un novio, duerme conmigo, me pide comida, me despierta por la mañanas y le saco a dar paseos jeje… - las tres nos echamos a reír a carcajadas.
- Qué razón tienes –me dice Eva.
- ¿Y que es de tu vida? –la pregunto con ganas de que me cuente cosas de Victor.
- Pues como siempre, bueno vale sí, estoy con Victor ya sabes lo mucho que me costo conseguirle pero ahora vivo con él en Bilbo, soy muy feliz con el- me cuenta con una sonrisa de oreja a oreja.
- Como me alegro –la digo mientras la sonrío- oye, ¿que ha sido de los demás del grupo? Porque yo solo me hablo con Itxaso y Alvaro que siguen juntos.
- Pues yo me hablo con Markel, Iker y Aitor. –me dice Libe.
- Yo con los mismo que Libe, de los demás no sé nada.
- ¿Y no sabéis nada de Soyane?
- Pues no, la verdad es que me da mucha pena, que será de mi pollo. –dice Eva.

sábado, 7 de noviembre de 2009

2. Pequeños encuentros

Estuvimos hablando hasta que el hambre se hizo inaguantable y nos fuimos cada una para su casa pero quedamos en encontrarnos esa misma tarde en el parque de las Ps donde tantas tardes habíamos pasado juntas. Yo iba en dirección de mi moto. Tenía que coger la mochila y aparcar la moto más cerca de casa de mis padres.
Entonces fue cuando me choque con un chavalito de trece años.

- ¡Ey tu chavala! Mira por donde andas. ¿Es tuya esa moto? –me dijo señalando mi moto.
- Claro. ¿por? –le dije alucinando.
- A por nada. Porque mola. Simplemente eso. –para ser simplemente eso, su manera de comportarse era extraña y también le sentó mal. Puso cara de decepción. En ese momento reconocía aquella cara que me había sonado familiar desde un primer momento.
- ¿Iker? –dije sin llegar a creérmelo.
- ¿Tata? –entonces me di cuenta. Aquel adolescente era mi hermano pequeño aquel a que había echado tanto de menos. Había crecido tanto desde la última vez que le vi. Le pegue un abrazo aunque en otras circunstancias se que habría sido muy arisco, esta vez fue muy cariñoso.
- Ay mi pequeñajo, lo mucho que has crecido para el poco tiempo que ha pasado. –le digo mientras dos lagrimas pasan por mis ojos.
- Ha sido mucho tiempo, tata. Ha pasado ya un mes aunque la ultima vez que hable contigo ha sido este mismo miércoles para felicitarte. Ya que estas aquí podrías pasarte por casa…-no le deje terminar la frase ya que sabia lo que me iba a decir.
- No, tato, ya sabes que las cosas con tu madre no estás bien, con Vane las cosas dejaron de estar hace mucho tiempo y con aita para que mencionarlo ya sabes desde que me cambie el apellido no me quiere ni ver y no le culpo.
- Lo sé, pero tenía que intentarlo. Una cosa me dan vacaciones de Semana Santa el viernes que viene. ¿Qué te parece si me voy a pasar esas dos semanas contigo a San Sebastián? – me pregunta dudoso.
- Claro por mi perfecto, ya sabes que por mi todo bien además si eso la segunda semana que yo también tengo fiesta nos vamos por ahí. ¿Qué te parece? Pero tendrás que pedirle permiso a tu madre. – le digo seriamente, no quiero tener líos con la que hace ya tiempo fue mi madrastra.
- No te preocupes me dejara, ya sabes pasan de mi. Además me voy contigo no con un desconocido. ¿Entonces vienes a por mí el fin de que viene?
- Sí, pero me quedare aquí el fin de en casa de mi madre asi que marcharemos el domingo por la tarde. Acuérdate de coger y ponerte el equipaje de la moto que para algo te lo regale.
- Sí, si, me lo pondré ya sabes que me encanta.
- Bueno me tengo que ir a comer nos vemos el domingo que viene. Te quiero enano.
- Cuantas veces te diré que no me llames enano y que no me digas esas cursilerías en la calle pero yo también te quiero tata.

Me pongo el casco y veo a legarse en dirección de su casa. No me ha contado nada de Jenny, algo que le agradezco, aunque sea la hermana de mi hermano no es más que eso, para mi dejo de tener importancia hace ya tanto tiempo que apenas lo recuerdo.

Aparco la moto delante de la casa de mis padres, saco las llaves y me pongo a subir las escaleras aunque ahora ya haya ascensor yo sigo subiendo las escaleras como cuando vivía en esta casa. Mientras subo las escaleras que me llevan al quinto piso, pienso en la semana de vacaciones que le prometido a mi hermano, se perfectamente a donde quiero ir, iré a Castro Urdiales, una ciudad de Cantabria. Tengo una visita que hacer a un viejo amigo. Una mañana dejare a Iker bañándose en la piscina de la urbanización en la que alquilare un piso por esa semana. Ya en el quinto abro la puerta de la casa.

- ¡Hola ama, hola papa! – grito encuentro entro por la puerta.
- Hola hija, cuánto tiempo – me dice mi madre regañándome por no visitarla más a menudo.
- No ha sido tanto, ama, eres una exagerada.
- Bueno vamos a comer que tengo hambre. – dice mi padre con una sonrisa de oreja a oreja.

viernes, 6 de noviembre de 2009

1. Recuerdos pasados

Una mañana de primavera me despierto con el sol iluminando mi habitación, estoy en una habitación extraña donde no reconozco los objetos que están por todas partes. En mi mente hay escenas de momentos vividos y ya pasados. Recordando donde estoy, veo como unos ojos me miran y me sonríen y me dan los buenos días. Esos ojos tiernos y dulces son de mi perro Guido que es el que hace que me encuentre menos sola. Tengo 22 años y estoy en mi primer año de carrera. Estoy haciendo informática en San Sebastián. Vivo en un pequeño, por no decir minúsculo piso en un pueblo de los alrededores.
Mi vida es rutinaria, estudiar, estudiar y de vez en cuando ir a Nereya a visitar a mis padres, eso suele pasar una vez al mes porque estoy muy liada con los estudios.
También suelo echar de menos a mis amigas Eva, Libe y Ane. Cada una está haciendo una carrera distinta, Eva está estudiando para ser arquitecto la verdad es que hace mucho que no hablo con ella pero no es porque no la eche de menos sino porque a lo largo de los años hemos ido perdiendo el contacto. Lo mismo me sucede con Ane y Libe, Libe esta haciendo magisterio en Vitoria creo, y de Ane no he vuelvo a saber desde hace tres años, la última vez que nos hablamos ella seguía dudosa entre varias opciones.
Espero que ellas sigan teniendo contacto entre ellas. Sobre todo Eva y Libe porque como a los 17 solíamos decir ellas dos eran “el pack”. Tal vez las cosas se haya torcido también para ellas, aunque espero que no.
Como puede ser que siento tan amigas como éramos ahora mismo no tenga noticias de ellas.
Pero no puedo hacer otra cosa que levantarme de la cama pensar en aquellos bonitos días que pasamos y recordarlos con cariño. Aun sigo teniendo contacto con una de mis mejores amigas del instituto, Itxaso, la que está haciendo Fisioterapeuta en Santiago, Galicia.
Hoy es sábado 29 de marzo, mis padres me hicieron prometer que ese sábado iría a visitarles porque el miércoles de esa semana había sido mi cumpleaños. Cojo una mochila y meto cuatro cosas que necesitare para llevármelas. No meto demasiada ropa porque en casa de mis padres deje ropa la última vez que fui a visitarles. Meto un par de camisetas a todo correr en la mochila. Voy directa a al garaje que tengo alquilado por muy bajo precio. Al llegar al garaje veo aparcada mi preciosa moto. La acaricio y la dijo como siempre “Preciosa volvemos a nuestra antigua casa”. Guido se queda cuidando mi piso tiene comida para todo el fin de semana, ya está acostumbrado a quedarse solo de vez en cuando.
Al llegar a Nereya me toca parar en el primer semáforo como siempre, nunca cambiara ese ritual no puedes entrar en Nereya sin parar en ese maldito semáforo. Estoy justo enfrente del paso de peatones. Entonces veo pasar a una chica joven lo más seguro que tendrá mi edad, ella es guapa y sonríe mucho va agarrada de la mano de un niño de unos dos añitos, muy mono, es pequeño y muy delgado con cabellos negros rizados. El negro de su pelo es tan o más negro del carbón y tiene un gran parecido a la joven si no me parecería increíble juraría que son madre e hijo. Cuando ellos ya están lejos de mi se pone el semáforo en verde. Arranco la moto pero algo hace que mis ojos vuelvan a mirar aquel niño y a aquella joven que me recuerdan a alguien. Unos metros más adelante veo un sitio donde dejar mi moto por unas horas. Me gustaría que antes de ir a casa de mis padres pasear por los sitios que alguna vez vieron a unas cuantas jóvenes ser felices y creer en unos cuentos de hada que ahora sé que nunca se harán realidad.
Andando sin rumbo he llegado a aquel muro donde juramos que nunca nada nos separaría, en aquel muro donde escribimos nuestros nombres que ahora por el desgaste y el paso de los años ha hecho que aquellas palabras se borran como su significado se borro hace ya algún tiempo. Cada noche antes de acostarme miro aquella esclava que juramos nunca quitarnos, tal vez esa es la ultima promesa que quede en pie después de tantas que ya hemos roto.
Muerta del cansancio me siento en un banco estoy enfrente del bloque de piso que vivían Eva y Libe una en cada edificio. Solo tenían que pasar la carretera para estar juntas. El parque de enfrente ha cambiado un poco pero por lo que veo los bancos siguen siendo los mismos. Están viejos y pintarrajeados. Admirando cada nombre del banco me fijo sobre todo en dos. Uno era mi nombre y el segundo no ay duda es del chico al que tanto ame a los dieciséis. A nosotros también la distancia nos separo.
Todo el mundo pensaba que nuestro amor podía con todo, pero mi frágil y dulce corazón no podía soportar el sufrimiento de los dos. Estuvimos tres años juntos y son los tres años mejores de mi vida, tal vez nunca me recupere del todo porque no consigo salir a la calle sin aquel anillo que me regalo en San Valentín el mismo año en el que empezamos a salir.
Entonces una voz me distrae de mis pensamientos.
-          Puta rata, se tenía que morir estos momentos. Si ya decía yo se parece a la dueña dando la tabarra siempre. Pero como la echo de menos. Este pequeña cosa era el ultimo recuerdo que me quedaba de ella –era una chica joven, le temblaba la voz mientras hablaba. No se había dado cuanta que estaba ahí hasta que levanto la cabeza y se puso toda colorada.
Me estuvo mirando un buen rato, no sé porque pero aquellos ojos marrones claritos me recordaban a mi vieja amiga Libe pero no se parecía a ella. Aunque llevaba el mismo peinado que ella la última vez que la vi. Pero esta chica tenia gafas y su pelo era un poco más claro que el de Libe.
-          Perdona. Pero me suenas de algo. ¿Nos conocemos de algo? –me dijo muy cortada.
-          Si tú también me suenas de algo pero no consigo saber de qué. Me llamo Maitane ¿y tú eres…?
-          Libe. Encantada Maitane, sabes…
Entonces no le deje terminar la frase me abalance sobre ella, su cara de asombro fue espectacular pero la verdad es que es ese momento no me importo que me tomara por una loca. La verdad es que si estaba loca pero loca de alegría, era Libe aquella chica que me llamaba cada tarde para pedirme consejos y llorarme por amores imposibles bueno no eran tan imposibles pero siempre eran complicados.
-          ¿Mai? No me digas que eres… -esta vez no consiguió terminar la frase pero por la emoción. Las dos nos pusimos a llorar de la emoción y a saltar de la alegría, no me salían las palabras para decirla lo mucho que me había acordado de ella y lo mucho que la echaba de menos.
-          Libe, tengo tantas cosas que contarte y tantas cosas que preguntarte que este fin de semana que estoy aquí no va a ser suficiente para lo mucho que te echado de menos.
-          Yo también te echado mucho de menos. Ya verás lo feliz que se pone Eva de saber que estas aquí seguro que mañana viene a Baracaldo solo para verte.
-          ¿Seguís en contacto? ¿Cómo nos ha podido pasar esto a nosotras? Con lo amigas que éramos... –entonces ella me corrigió.
-          Y somos Mai y somos. Porque han pasado los años pero yo te sigo considerando tan amiga o más que cuando íbamos juntas al instituto. Te tengo que contar tantas cosas... Como que al final Eva y Victor viven juntos en Bilbao. También Eva dejo la carrera de arquitecto y empezó la de Bellas Artes. Como Ane decidió hacer Audiovisuales. Yo al final me he decantado por hacer Magisterio infantil solo me queda un año para terminar. Por cierto ¿has tenido noticias de…?
-          No, Libe desde que lo dejamos no he vuelto a saber nada. Libe me cuesta mil horrores reconocerlo pero tal vez nunca le consiga olvidar, ya han pasado 3 años desde que lo dejamos y la herida todavía no ha curado del todo pero era lo mejor para los dos ¿no?
-          Si, Mai, si. Tal vez algún día encuentres al indicado. Porque mira yo después de muchos amores no encontrado al chico perfecto. Alguna vez que otra voy a Brizuela, mi pueblo de Burgos, y veo a Pablo, el chico aquel del que estuve enamorada mas de un verano, y me doy cuenta que hice bien en quitármelo de la cabeza tu no sabes lo loco que esta, está más loco que cuando éramos tan solo unos chavales.
-          Libe aunque no lo creas seguimos siendo unos chavales. Y por cierto me acuerdo de todo asique no me lo recuerdes como si me habrían hecho un lavado de memoria.
-          Bueno tú ya me entiendes.