Me lave la cara y me fui hacia la casa, aquello era un caos. Ya eran las 8 y Mario no me había llamado todavía. ¿O sí? Al abrir la puerta escucha a alguien gritar mi nombre.
-Mai! Tata! Ha llamado Mario a tu móvil. Le he cogido yo y me ha dicho que pasaba a buscarnos a las 10.
-Vale tata. Que haría yo sin ti.
-¿A dónde has ido? – pregunta Lander.
-A dar un paseo.
-Vale. – Lander no insiste mucho mas ya que sabe que si no se lo cuento es porque no quiero, cuando quiera el estará encantado de escucharme.
-Bueno vamos a prepárate o quieres ir a si de fiesta. – me dice Sara mientras me sienta en una silla.
Entre Itxaso y Sara se encarga de mi maquillaje y mi pelo. De la ropa me encargo yo. Me pongo un vestido de palabra de honor negro , que llega hasta un poco por encima de las rodillas. El vestido tiene un cinturón blanco por debajo del pecho. Mis zapatos eran blancos de charol, iban a juego del cinto, de mi pequeño bolso y de mis pendientes.
En cuanto salí de la habitación vi en la cara de Lander que iba muy guapa.
-Estas preciosa Mai – me dijo boquiabierto.
Justo en ese momento salieron mis dos amigas de la habitación, las dos iban fantásticas, Itxaso iba con un vestido rojo que contrastaba con su pelo negro, y Sara lucía un vestido blanco con lunares negros.
-Estáis preciosas vosotras dos también – dice mientras las mira perfectamente – hoy pensaran que soy el chico mas afortunado del mundo por tener tres chicas tan preciosas a mi lado o que soy gay.
-Lander eres un exagerado, voy a mirar quien ha llamado al portero. – en el momento que descuelgo el portero automático y oigo su voz mi corazón se acelera. – si ya bajamos. Chicos vamos que nos esperan.
Al bajar las escaleras hay veo a Mario, Julen, Sere y Sonia, los tres primeros muy sonrientes la ultimo no tanto. Pero la expresión de su cara cambia al ver a alguien detrás mío, sonríe, al principio se puede suponer que es por el chico guapo que baja a mi lado pero no su mirada iba más atrás.
-¿Sara?- pregunta con cara de incrédula.
-¿Sonia?- y entonces las dos se abrazan. ¿Se conocen?
-¿Os conocéis? – le oigo decir a Lander a mi lado.
-Si, es mi prima segunda. Hacia muchísimo que no la veía, cuanto me alegro de verte. – nos explica Sara.
-Bueno estos tres – digo señalando a los que bajaban conmigo – son Lander, Itxaso y Sara y ellos son Mario, Julen, Serezade y Sonia, aunque alguno ya os conocéis.
Después de las presentaciones y dos besos de la presentación cogimos los coches como éramos 7 decidimos ir en dos coches a Nereya. Sonia quería ir hablando por el camino con Sara entonces cogió y se fueron con Lander, los demás nos fuimos en el coche de Mario.
El trayecto hasta Nereya no es muy largo una hora aproximadamente una hora. Sere, Itxaso y yo hablamos de todo, y tuve alguna que otra mirada de complicidad con Julen. Ninguno de los dos le había contado a nadie nuestro encuentro “casual” en la playa. Al llegar en cuento salimos fuimos a las discotecas donde había estado hacia dos fines de semana con Eva, Libe y Ane.
El cascabel, una de las mejores discotecas de la ciudad, estaba como siempre a reventar. En medio de la pista vi un par de caras conocidas, no me lo podía creer, eran ellas, Libe, Eva y Ane estaban bailando como unas locas, entonces me fije que a un lado de Eva estaba un chico, ese debía de ser Víctor había cambiado mucho desde la última vez que le vi. Ya su pelo no lo llevaba tan engominado, sino con una aire más casual. Aunque no estaría tan cerca como para verle bien los ojos se le notaban tan azules como siempre. Vi como me miraba extrañado por ser tan observado por mí, cogió a Eva y la beso dando a entender que tenia novia pero lo que él no sabe es que no es por eso por lo que le llevo observando desde hace un rato.
-Mai vamos a bailar – me dice Sere mientras me lleva hasta la pista. En ese momento me choco contra alguien.
-Perdona – la digo disculpándome con cara de pena, pobre chica la había pisado con todo el tacón. Sere debe de haberse dado cuenta del pisotazo ya que mira a la chica.
-¿Tana?
-¿Sere?
-Si – le contesta Sere mientras se funden en un abrazo. No me lo puedo creer se conoce. –Cuanto tiempo hacia que no nos veíamos. ¡Ay! Lo siento Mai – por fin se da cuenta que estoy a su lado – Tana, esta es Mai.
Las dos nos quedamos mirándonos una a la otra. Tana, me suena de algo, ala claro Tana, mi amiga Tana.
-¡Tana!- la digo mientras le doy un abrazo. – no me lo puedo creer hacia muchísimo que no te veía. Espera que veas a Itxaso se va poner como loca.
-Mai, que alegría verte de nuevo. Hacia muchísimo que no te veía, has cambiado muchísimo.
-Que va solo el pelo. Como siempre. – le digo mientras las dos nos echamos a reír. Ahora la que no entiende nada es Serezade. – Sere Tana y yo nos conocemos desde hace muchos años íbamos juntas al instituto. – la cuento mientras sale de su asombro.
Tana cuando éramos adolescentes era la celestina del grupo, que la mayoría de las veces hacia parejas buenas pero ella muy pocas veces conseguía para ella nada. Es un chica alta, con ojos azules grisáceos, su pelo castaño habitualmente recogido caía por sus hombros. Noto como algo tira de mí en su dirección, haciéndome salir de mis pensamientos, pero no sé que es. Miro intentando descubrirlo entonces veo a Eva y a Itxaso abrazadas, era Libe quien tiraba de mi.
-Hola chicas – las saludo mientras las doy dos besos – hola Víctor, ¿te acuerdas de mí? Soy Mai.
-Claro que si, Mai, ya decía yo que me sonabas antes cuando te visto.
Miro haber donde esta Tana y Sere, están unos pasos más atrás mío hablando, las digo que se acerquen ya que así Tana ve a las demás. En cuento las ve eso es un lio de abrazos y besos. Otra vez noto como tiran de mi pero esta vez ya ni me resisto, miro haber quien es el que tira de mí, es Lander. Mierda, me había olvidado de él. Me lleva hasta la barra agarrándome de mi mano, una vez ay no me suelta aunque hayamos llegado.
-Que quieres que te invito a algo – me dice con una sonrisa en la boca, mientras se acerca el camarero a nosotros.
-Dos tequilas, por favor – le pido al camarero.
-No te dicho que yo quiera algo. – replica Lander al ver que son dos chupitos uno para cada uno.
-¿Quién te ha dicho que no me vaya a beber yo los dos? Toma tonto, – le digo pasándole uno de los chupitos – a tu salud.
-No a la tuya – y me da un beso en el papo después de haberse tomado el chupito.- Vamos a buscar a Sara.
No encaminamos en busca de Sara pero Julen me impide el paso.
-Un chupito, va que me siento generoso y te invito.
-No, Julen que me acabo de tomar uno. – pero no me hace caso y ya esta pidiendo dos chupitos y como no, de tequila.
En esos momentos pusieron una canción que me encantaba, Solo quiero baila de Zenttric. Me pongo a bailar como una loca, oh, oh, el alcohol empieza a subirme. Julen y yo encontramos a todos los demás bailando, entonces me Mario me mira y me sonríe. Se acerca a mi pero alguien me gira y me besa. Miro haber quien ha sido, porque no entiendo nada. ¿Por qué me besado? Lo peor es cuando me doy cuenta que es Lander.
-¿Qué haces? – le digo apartándole de mi.
-Lo siento, es que yo…
-Lander, yo… eres mi mejor amigo. – le digo no puedo explicárselo de otra manera, aunque ese beso, todavía perdura en mis labios y ha llegado a mi corazón. No puedo engañar algo pasa con Lander pero Mario es a quien quiero o de eso estaba segura hasta este momento.
Itxaso me ve mal y me lleva un poco fuera. Hablamos de lo que había pasado y me dice que me anime y siga bailando que ya lo hablare con el mañana. Entramos y me invita a otro chupito, y el camarero nos invita a otros dos. Oh, no, todo me da vueltas.
Me despierto en mi cama con una camiseta grande puesta. “Esta camiseta no es mía” pienso mientras me levanto. Me duele muchísimo la cabeza y recuerdo pequeñas cosas de la noche de ayer. Miro hacia el otro lado de la cama y veo a Mario tumbado durmiendo todavía. ¿Qué había pasado? Intento hacer memoria pero tengo muchas lagunas.
Mario estaba bailando a mi lado y a mí ya me daba vueltas todo.
-Mario me puedes acompañar fuera que me dé el aire, por favor.
-Claro.- me contesta, le cogí de la mano para no perderle mientras nos encaminamos hacia la salida, mire a Lander que tiene cara triste después de nuestro beso, pero que quería me ha robado un beso.
Ya fuera se me nota cada vez más que el alcohol ha hecho efecto en mí.
-Mai, has bebido demasiado. Vamos que te llevo a Astron.
-No, no quiero irme haces tendrías que volver a por los demás.
-No, somos siete y si nos vamos nosotros dos quedan cinco asique pueden ir perfectamente en un coche.
-No.
-Mai vámonos. Le envió un mensaje a Julen diciéndole que nos vamos y te llevo.
Entonces antes que le pueda sacar el móvil me acerque a él y le bese.
No hay comentarios:
Publicar un comentario