Me levante temprano, ya que no había podido dormir en toda la noche, había dado mil vueltas y cada vez que cerraba los ojos recordaba la imagen de nuestros labios juntándose, los de Mario y los mios, ese seria nuestro pequeño secreto pero como conseguiría olvidar lo que había hecho que mi corazón latiera de verdad después de tanto tiempo. No, jamás conseguiría hacer como si nada hubiera ocurrido.
Después de prepararme un café y maquillarme para que no se notaran mis ojeras, justo cuando empezaba a vestirme sonó mi móvil.
-Holaaa! Pequeña que no me echas nada de menos. – decía una voz masculina al otro lado del teléfono.
- ¡Lander! Claro que te echo de menos. ¿Qué haces?
Lander, mi mejor amigo en los últimos años, estaba haciendo la misma carrera que yo pero había repetido algún año, tenía tan solo un año más que yo pero siempre para el seria su pequeña ya que me sacaba 20 centímetros. En Donostia, vivía muy cerca mío y nos pasábamos la vida juntos, era mi mejor apoyo, sin él hace mucho que estaría perdida.
-Pues mira por la ventana, bueno mejor dicho baja al portal – dice mientras le oigo reírse a no más poder.
- ¿Por qué?
- Tú baja.
Bajo las escaleras impaciente de saber lo que pasa, entonces le veo hay plantado con una sonrisa en la boca y un maleta de ruedas a su lado. Me tiro hacia él como si hacía años que no nos viésemos pero tan solo hace unos días. No me lo podía creer ahí estaba mi mejor amigo, con una de sus mejores sonrisas. Lander tiene 23 años, mide 1,83 cm, su pelo siempre tan cortito pero sin pasarse, como siempre nos dice “es para no tener malos pelos nunca”. Su cuerpo musculoso seria adoración de muchas pero lo que más destaca de él son sus ojos verdes, verdes intensos, como un bosque, su sonrisa es maravillosa siempre reluce en su cara. Sara me suele decir que no entiende como no me enamorado de él. Sara es mi mejor amiga de la UNI, esa que cuando tienes un día de bajón viene a tu casa corriendo con un paquete de clínex y una tableta de chocolate, aunque para cuando ella llega en mi casa ya se suele encontrar Lander intentando hacerme reír.
-¿Qué haces aquí?-le digo mientras sigo abrazada a él.
-Te echaba de menos, bueno te echábamos de menos – dijo señalando hacia un coche.
De aquel coche bajaba una chica rubia con el pelo muy largo, sus ojos azules destacaban sobre su rostro pálido, era alta, muy alta, media 1,75 y para ser chica eso era muchísimo. Era Sara, me abalance sobre ella.
-Quita, quita- me decía intentando que no se le callera algo de las manos- que se me va caer todo.
Entonces mire en lo que llevaba en las manos. Era una jaula, dentro se encontraba un conejo, el conejo de Sara, Untzi. Su nombre significaba conejo en castellano, la pobre jamás a sido muy original.
-¿Cómo se ha ocurrido traerlo?-la digo.
-Pues te hemos traído una sorpresita aparte de nosotros – me dijo Lander yendo hacia su coche.
Mire haber que era y le vi.
-¡Guido!-grite mientras mi perro se acercaba a mi- como te echado de menos, enano.
-Mai creo que te suena el móvil. – me dijo Sara señalando a mi pantalón. Era verdad me estaba sonando.
-¿Si?-conteste a todo correr. Era Mario- A si dime Mario. Vale a las 5 en la playa. Vale allí nos vemos.
-¿Mario?-me dijeron los dos a la vez, muy sorprendidos. Los dos se conocían a dedillo mi historia con él, tal vez hasta mejor que yo.
-Ya os contare- dije mientras miraba el reloj- haber chicos, subimos vuestras cosas a casa y nos vamos a por Itxaso a la estación que llega dentro de 20 minutos, asique nos tenemos que dar prisa.
Subimos todo muy deprisa y desperté a mi hermano a cual mande que desayunara y después recogería su cuarto. No me podía creer que mis mejores amigos estarían conmigo esas dos semanas, iba a se alucinante, todo sin contar que esa misma noche iríamos a Nereya donde se encontraban mis otras amigas de siempre.
Cuando llegamos a la estación de autobús, ahí estaba ella, esperándome con la maleta en la mano.
-Itxaso- grite y fui corriendo a abrazarla- cuanto te echado de menos.
-Y yo a ti, tata.
-Bueno esto ya empiezan a ser unas vacaciones como dios manda. Espera que te presento. Estos dos son Lander y Sara, mis dos mejores amigos de Donostia, chicos ella es Itxaso, mi mejor amiga, mi tata.
No hay comentarios:
Publicar un comentario